El café: corazón de Brasil
Una historia a través de 300 años
Un camino largo y difícil, el del café, cuyo comienzo puede situarse hace más de trescientos años, cuando la planta llega a tierras brasileñas importada de África; el primer cultivo se remonta de hecho a 1727, cuando los colonos ingleses y holandeses empiezan a producir la oscura bebida a gran escala; tiempos de brutal explotación de hombres y tierras y tiempos de esclavitud y de peligrosas talas, una situación que, después, con los siglos, se ha mitigado con la abolición de la esclavitud y la reciente toma de conciencia ecológica (no en todos los casos).
Hasta llegar a 1989, cuando en Europa cae el muro de Berlín y en Brasil, donde se celebran las primeras elecciones libres, se llega también a la liberalización del mercado del café, dominado por multinacionales (sobre todo alemanas y americanas), cae el precio político y se abren los mercados.
Hoy Brasil, la décima potencia del mundo, exporta 32 millones de sacos, un tercio del café mundial, del que 14 millones son producidos en el estado de Minas. De hecho, en Belo Horizonte, (la capital minera) hoy la producción de café se encuentra en la cumbre de las exportaciones; es una actividad que afecta directamente a ochocientas mil personas e indirectamente a tres millones.
De 853 ciudades de Minas, 600 se dedican al cultivo, y si Brasil es exportador mundial con un porcentaje que roza el 30 por ciento, el 50 por ciento de dicha producción sale del estado de Minas.
