Yirgacheffe

Etiopia

La leyenda más famosa sobre el origen del café dice que los efectos prodigiosos de la desconocida planta fueron descubiertos precisamente en la zona de Yirgacheffe, gracias a un pastor y a sus cabras curiosas, que se volvieron muy vivaces después de ingerir algunos granos. Por ese motivo, el lugar se ha transformado en un verdadero lugar de peregrinación para los apasionados de esta bebida. Yirgacheffe se encuentra en el sur de Etiopía, Yirgacheffe se encuentra en el sur de Etiopía,

donde crece una de las variedades de Arábica más apreciadas del mundo. Es como un vivero natural: aquí la planta nace espontáneamente, mientras que en las plantaciones prospera exuberante a altitudes elevadas. El cultivo del café reviste una importancia económica fundamental para la región, pero sobre todo es parte integrante de la vida social y cultural de sus habitantes. Aquí, como reza un viejo proverbio etíope, Buna dabo naw: el café es nuestro pan.

N/A°

Ali Legesse

Etiopia

monoarabica Ali Legesse
:
Ali Legesse
:
Yirgacheffe
:
1993

Son casi las ocho de la mañana y en el campo se respira el olor de la noche recién transcurrida. Millones de granos de café son extendidos a secar al sol, mientras la naturaleza despierta lentamente a su alrededor. De pronto, grandes nubes oscuras cubren el cielo. En un instante el lugar se reanima. Primero se oye un grito. Luego, un ejército de hombres y mujeres llega con grandes telas transparentes. En pocos segundos todo se vuelve frenético y agitado: ni una sola gota debe tocar los granos, o el trabajo de los últimos días, el de los campesinos en los meses pasados y la preciosa colaboración con illy de las próximas semanas se perderán.

Ali Legesse se encuentra en el pórtico y, junto con algunos trabajadores, mira la lluvia que cae sobre las telas. El café está a salvo. El sexto sentido de los cultivadores ha sido providencial una vez más: los campesinos saben siempre cuándo llegará el mal tiempo y cuántos minutos tendrán para poner a salvo la cosecha. ¡Un canal meteorológico que desde hace años no se equivoca en una previsión!
Ali nació en el café o, como le gusta decir, “con el café”. Su padre era exportador, y él y su hermano Ahmed han continuado la actividad familiar después de su muerte. El gran cambio para los dos Legesse llegó con la decisión de ocuparse de toda la elaboración de los granos: un proyecto ambicioso al que han dedicado su esfuerzo durante los últimos treinta años. En cada taza preparada con “su” café hay al menos cuarenta días de trabajo, fatiga y amor. Y un sabor que Ali lleva siempre en el corazón.