Cerrado Mineiro

Brasil

Extendida en el corazón del inmenso territorio brasileño, la zona de Cerrado Mineiro ofrece un espectáculo natural imponente. Esta ecorregión presenta una variedad biológica única en el mundo: después de la Amazonia, es el área de Brasil con el mayor número de hábitats naturales diferentes. Está cubierta por una sabana muy rica, que se diferencia en selvas, zonas áridas y zonas pantanosas. Allí vive una cantidad sorprendente de especies vegetales y animales, muchas de ellas endémicas.

Si bien la agricultura fue introducida recientemente, los altiplanos de Cerrado Mineiro —cuyo clima tropical alterna netamente un invierno seco con un verano húmedo— son el territorio ideal para el cultivo del café. Las temperaturas medias anuales, las escasas precipitaciones durante el período de cosecha y la característica altitud son algunos de los factores que contribuyen a hacer del Arábica de Cerrado Mineiro una de las variedades más apreciadas del planeta.

N/A°

Glaucio de Castro

Brasil

monoarabica Glaucio de Castro
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Glaucio de Castro
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Cerrado Mineiro
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1998

Desde la fazenda se ve brillar el intenso verde de la plantación. Es temprano en la mañana y Glaucio de Castro observa atentamente el altiplano en busca de “señales”: con los años ha aprendido a reconocer la llegada de una cosecha exuberante precisamente por el color de sus campos. En Cerrado Mineiro se trabaja así, prestando a la tierra toda la atención. Todos los años se realizan escrupulosos análisis del suelo para verificar su estado de salud y aumentar su productividad.
Fue con la misma pasión por la calidad que el padre de Glaucio compró esta chacra a principios de los años ochenta. Su voluntad era clara: cultivar un café de alto nivel. Desde entonces, esa meta ha determinado la marcha de la plantación, trazando una historia hecha de duro trabajo, pero también de éxitos y satisfacciones.

Poco tiempo después, la adquisición de sofisticadas maquinarias representó un viraje para la empresa: junto con la calidad, también aumentó el volumen de la producción y Glaucio pasó orgullosamente a integrar el grupo de los proveedores de illy, que se transformó para él en una auténtica familia.
El deseo de alcanzar metas ambiciosas ha permanecido vivo, y aún hoy el café sigue siendo una idea fija para Glaucio: primera fuente de riqueza de su empresa, pero también cálido compañero para una tarde de conversación entre amigos.
Cuando sus niños crezcan, Glaucio sabe que serán ellos quienes se ocuparán de ese café. Incluso ahora, mientras mira a lo lejos, está preparando el terreno para su futuro.