Cafetera francesa
Una cafetera francesa es la sencillez absoluta
Imagen de una cafetera francesa
Una jarra cilíndrica con un émbolo que presiona sobre el conjunto de agua caliente y polvo de café, separando la bebida del polvo.
El secreto para preparar un café excelente (que es el que tiene el menor número de partículas suspendidas) se encuentra en el grado justo de molido, consistente y uniforme.
Deberá elegirse el molido medio. Si el café resulta un poco turbio, efectuar un molido más grueso.
El café molido demasiado fino podría además obstruir el filtro y crear una presión demasiado alta en el cilindro, dificultando la bajada del émbolo.
Un molido medio uniforme hace que el café molido se separe completamente de la bebida. Su sabor será pleno, rico, aromático.
Y se prepara así:
1. Apoyar la jarra sobre una superficie seca, plana y que no sea resbaladiza. Agarrar con fuerza el asa y hacer salir el émbolo.
2. Poner en la jarra una cucharada llena de café (7-8 gramos) por cada 200 ml de agua.
3. Verter en la jarra el agua caliente (que no esté hirviendo).
4. Volver a sumergir el émbolo y apretar hacia abajo de inmediato, lentamente y con cuidado, para poder obtener los mejores resultados y para que el líquido no salpique.
5. Después de cada uso, lavar la jarra con agua y un detergente delicado, y secar cuidadosamente.
