Sostenibilidad
Bajo el lema de la calidad sostenible
La misión de illycaffè —ofrecer café de la mejor calidad— es perseguida con la idea de que toda la hilera productiva, desde las plantaciones hasta la tacita, debe generar valor para todos los involucrados. Un camino en el que la tecnología, la cultura del café y el respeto del hombre y del ambiente son protagonistas.
Por lo tanto, la sostenibilidad según illycaffè debe ser económica, social y ambiental: para los consumidores, los clientes, los colaboradores, los proveedores y las comunidades con las que la empresa interactúa.
Para obtener el mejor café que la naturaleza puede ofrecer, illycaffè busca el Arábica más preciado en las tierras en las que crece el café, instaurando una relación directa, individual y duradera con los cultivadores: los apoya con un equipo de agrónomos, transmitiendo sus 75 años de experiencia a través de más de 300 jornadas de formación por año; los hace partícipes de su éxito, recompensando adecuadamente la excelencia de la cosecha; incentiva la calidad mediante un sistema de premios que contribuyen a impulsar la actividad empresarial local, favoreciendo el aumento del nivel de vida.
Por último, illycaffè promueve la tutela del patrimonio ambiental en todas las fases del proceso productivo: tanto en las plantaciones de café en África, Centroamérica, Brasil e India, donde la tierra es respetada y valorizada, como en el establecimiento de Trieste.
El esfuerzo constante y concreto, dirigido a reducir el impacto de toda la organización sobre el territorio, ha permitido a illycaffè obtener la prestigiosa certificación EMAS: el estándar de certificación de calidad ambiental reconocido por la Unión Europea.
En los países productores, la empresa promueve técnicas agronómicas de bajo impacto ambiental, que prevén la adopción de métodos compatibles con la conservación del ambiente y la seguridad alimentaria, minimizado el uso de productos sintéticos.
De la cultura de la excelencia sostenible han surgido, además, proyectos ambiciosos, como la Universidad del Café que, en sus sedes de San Pablo, Bangalore y Bogotá, ofrece cursos —fijos o itinerantes en las zonas de producción— dirigidos a los cultivadores: porque también la difusión del conocimiento genera bienestar y optimiza los recursos, alimentando la cadena de valor que caracteriza a la empresa.
