La fórmula de los 4 elementos

El éxito del bar radica en el café

La gestión de la empresa-bar y su consolidación como punto de referencia para una comunidad o un barrio conllevan muy variadas competencias: técnicas, relacionales y de marketing. Pero la esencial es saber preparar un espresso óptimo, o mejor dicho, un espresso perfecto.

Sobre todo, para encontrar ese gusto y ese placer, contenidos en sólo 30 cc de una bebida que se prepara en casi 30 segundos, que marca la diferencia entre un local y otro. Todas las demás experiencias que se pueden idear y ofrecer al cliente dan por supuesta esta habilidad.

Si el espresso es la preparación del café más apreciada, es porque ofrece el máximo placer, así como el menor contenido de cafeína. La preparación es instantánea, el consumo veloz, pero la recompensa es intensa y los efectos en la mente y los sentidos son de larga duración.

El espresso perfecto posee un aroma rico que desvela sus notas una a una, un sabor agridulce equilibrado, un cuerpo pleno que deja en la boca una sensación de crema aterciopelada.

La técnica perfecta de preparación, auténtica combinación de arte y ciencia, se compone de cuatro elementos principales: mezcla, molinillo, cafetera para espresso y la mano del hostelero.